En el ocaso de septiembre de 1569, un puñado de hombres y mujeres, guiados por un capitán de nombre Juan del Trejo, levantó las primeras viviendas en una hondonada flanqueada por los ríos Bucare y Quediches. No había acta notarial, ni ceremonia con estandartes desplegados. Había, en cambio, urgencia: la de asegurar el control de un territorio que se abría entre El Tocuyo y las sabanas del occidente venezolano. Allí, en ese punto intermedio entre los valles agrícolas y las rutas hacia la Sierra de Baragua, Trejo bautizó el asentamiento con el nombre de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora. La ciudad que hoy conocemos como Carora no nació de un decreto virreinal, sino de la voluntad de un vecino de El Tocuyo que reunió familias, organizó la ocupación del territorio y sembró las bases de lo que con el tiempo se convertiría en una de las urbes más emblemáticas del estado Lara.
El hombre detrás del nombre: ¿quién fue Juan del Trejo?
La figura de Juan del Trejo —cuyo apellido aparece en las fuentes coloniales también como del Thejo o de Trejo— ha permanecido en la penumbra de la historiografía venezolana. No fue un conquistador de los que firmaron capitulaciones con la Corona, ni un gobernador que dejara prolijos informes en el Archivo de Indias. Fue, ante todo, un vecino de El Tocuyo, la ciudad fundada en 1545 por Juan de Carvajal que durante breve tiempo fungiera como capital de la provincia de Venezuela. Desde ese centro poblado, Trejo acumuló experiencia en actividades de poblamiento y en la organización de grupos de colonos.

Las fuentes disponibles no lo presentan como un funcionario real ni como un encomendero de alto rango, sino como un líder de poblamiento. Su papel consistió en reunir familias, organizar la ocupación del territorio y promover la instalación de viviendas y actividades económicas iniciales. Este tipo de liderazgo era común en la segunda mitad del siglo XVI, cuando la Corona española impulsaba la ocupación efectiva de los territorios interiores de la provincia de Venezuela y los capitanes particulares —muchos de ellos vecinos de los centros poblados ya consolidados— asumían el riesgo y el costo de abrir nuevas fronteras.
La región donde Trejo decidió establecer su asentamiento era estratégica por su ubicación intermedia entre los valles agrícolas y las zonas de tránsito hacia la Sierra de Baragua y los llanos occidentales. Las rutas entre El Tocuyo, Barquisimeto, Coro y las emergentes zonas ganaderas requerían puntos de apoyo, resguardo y control. Trejo, con su experiencia en la dinámica del poblamiento, supo leer el mapa y escoger el lugar.
1569: el año del poblamiento fundacional
La tradición histórica ha fijado el 8 de septiembre de 1569 como la fecha de fundación de Carora. Sin embargo, la historiografía moderna, apoyada en archivos coloniales y estudios académicos, ha matizado esta afirmación. No existe un acta fundacional conservada ni evidencia documental que certifique un acto jurídico-administrativo de fundación en los términos que la Corona española exigía para las nuevas ciudades.
Lo que sí puede afirmarse con rigor es que en octubre de 1569 se produjo un poblamiento inicial liderado por Trejo, en un contexto de expansión territorial, control de rutas y consolidación de espacios productivos. El asentamiento se ubicó en una hondonada que los cronistas describen como “el fono” de la región, flanqueada por los ríos Bucare y Quediches. La elección del sitio no fue casual: los cursos de agua garantizaban el abastecimiento para los habitantes, siguiendo el patrón que se repetía en las primeras ciudades coloniales.
La fecha del 8 de septiembre —que la tradición ha consagrado como el día de la fundación— tiene una carga simbólica profunda: es el día de la Natividad de la Virgen María, lo que explica el nombre elegido por Trejo para el poblado: Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora. La elección del nombre, lejos de ser arbitraria, inscribía al nuevo asentamiento bajo la protección mariana y lo integraba en el imaginario religioso de la expansión colonial.
La conquista del occidente venezolano
Para comprender la gesta de Juan del Trejo es necesario situarla en el proceso de poblamiento del occidente venezolano durante el siglo XVI. La conquista de Venezuela, que se consideraba culminada en 1567 con la fundación de Caracas, había dejado vastos territorios por consolidar en el occidente. Las expediciones a las costas corianas desde La Española habían abierto la puerta, pero el interior seguía siendo un mosaico de territorios indígenas poco controlados.
La región de Carora estaba habitada en tiempos prehispánicos por pueblos indigenas como los Achaguas, Gayones, Ayamanes y los belicosos Jirajaras. Hacia principios del siglo XVII, se documenta también la presencia de indígenas Caquetíos que se fueron integrando a la región. Estos grupos, particularmente los Caquetíos, opusieron una resistencia tenaz a la ocupación española, como lo demuestra el hecho de que el asentamiento fundado por Trejo fuera abandonado apenas dos años después.
La belicosidad de los naturales fue, de hecho, el factor que determinó el fracaso del primer poblamiento. Los ataques incesantes de las comunidades indígenas obligaron a los colonos a huir y trasladar el poblado a otro lugar. Este patrón de fundación, abandono y refundación fue común en el proceso de ocupación del territorio venezolano, y Carora no fue la excepción.
El traslado de 1571 y la refundación de 1572
La historia de Carora no termina con la partida de Trejo. El asentamiento original, ubicado cerca de la carretera vieja hacia Barquisimeto, fue abandonado. En 1571, el capitán Pedro de Maldonado trasladó el poblado a su sitio actual. Sin embargo, este traslado no logró consolidar la presencia española en la región.
Fue necesario un nuevo esfuerzo. El 19 de junio de 1572, el capitán Juan de Salamanca encabezó la segunda fundación de Carora, esta vez con el nombre de San Juan Bautista de Portillo de Carora. Salamanca, a diferencia de Trejo, sí dejó constancia documental de su fundación, lo que ha llevado a algunos historiadores a considerar que la “fundación oficial” de Carora fue la de 1572 y no la de 1569.
La ciudad de Carora fue, por tanto, fundada dos veces por dos capitanes que compartían el nombre de Juan. Esta dualidad fundacional ha generado debates historiográficos que persisten hasta nuestros días. Lo que es indudable es que el poblamiento inicial de Trejo en 1569 sentó las bases territoriales y simbólicas sobre las que luego se edificaría la ciudad definitiva.
La Carora colonial: del poblamiento a la prosperidad

A pesar de las dificultades iniciales, Carora logró consolidarse. Para cuando despuntaba el siglo XVII, la ciudad ya había adquirido fama por su producción ganadera de alta calidad. Desde allí se realizaba el arreo de reses a otras distantes poblaciones para surtir de alimentos a regiones enteras. La ganadería se convirtió en el motor económico de la región y en el fundamento de su prosperidad colonial.
El casco histórico de Carora, declarado Monumento Nacional de Venezuela en 1977, conserva aún hoy la traza colonial con sus calles empedradas o adoquinadas y sus casonas de techos de teja y gruesas paredes de bahareque La iglesia San Juan Bautista, catedral de Carora, construida a principios del siglo XVII, es un testimonio palpable de la permanencia de aquel asentamiento fundado por Trejo.
La ciudad que Trejo bautizó como Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora se convertiría con el tiempo en cuna de figuras fundamentales de la historia venezolana: los generales independentistas Jacinto Lara y Pedro León Torres, el guitarrista Alirio Díaz, el periodista y poeta Cecilio Zubillaga, entre muchos otros.
¿Fundación o poblamiento?
La historiografía venezolana ha debatido largamente sobre la naturaleza del evento de 1569. Para algunos, como el historiador Ambrosio Perera, la fundación de Carora en 1569 es un hecho “incontrovertible”. Para otros, la ausencia de un acta fundacional y la precariedad del asentamiento original impiden hablar de una “fundación” en el sentido jurídico-administrativo que la Corona española daba a ese término.
Lo que está fuera de discusión es que Juan del Trejo fue el primer líder del poblamiento que dio origen a la ciudad. Su nombre aparece en todas las crónicas y en todos los registros históricos como el fundador de Carora. La precisión terminológica —distinguir entre “fundación formal” y “poblamiento inicial”— no es un detalle menor para el historiador profesional, pero tampoco debería oscurecer el reconocimiento debido a quien, con los recursos limitados de un vecino de El Tocuyo, se internó en territorio desconocido y levantó las primeras viviendas de lo que hoy es una de las ciudades más importantes del occidente venezolano.
El hecho de que Trejo repartiera encomiendas entre sus vecinos sugiere que su liderazgo no fue meramente simbólico, sino que implicó una organización efectiva del territorio. Su capacidad para movilizar familias y establecer un asentamiento en una región hostil habla de un hombre con experiencia, recursos y determinación.
El legado de Juan del Trejo
La memoria de Juan del Trejo ha quedado grabada en el nombre de la ciudad que fundó y en la fecha que cada 8 de septiembre celebran los caroreños. Su apellido, escrito de diversas maneras en los documentos coloniales —Trejo, Thejo, Tejo— es un recordatorio de la fragilidad de los registros históricos y de la importancia de la investigación rigurosa para reconstruir el pasado.
Carora, hoy capital del municipio Torres y segunda ciudad más poblada del estado Lara, es el testimonio vivo de aquel poblamiento de 1569. Su economía pujante, su legado cultural y su arquitectura colonial son la herencia de aquel puñado de colonos que, guiados por Juan del Trejo, decidieron plantar sus raíces en una hondonada flanqueada por dos ríos, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Madre de Dios.
La historia de Juan del Trejo es, en última instancia, la historia de los primeros pasos de la ocupación del occidente venezolano, un proceso complejo, lleno de dificultades y de resistencias, pero también de voluntad de permanencia. Su figura, aunque menos documentada que la de otros conquistadores, merece un lugar en la memoria histórica de Venezuela como el hombre que, en 1569, puso la primera piedra de lo que hoy es Carora.
Fuentes Oficiales
- Hoy se cumplen 453 años de la fundación de Carora – El Impulso
- Los juanes fundadores de Carora – El Impulso
- Carora – Ecured
- Carora cumple 453 años de fundada – Notitarde
- Artículo académico sobre la fundación de Carora – Saber ULA
- Juan del Trejo y la Fundación de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora – Dos por Venezuela Oficial
- Pino Iturrieta, E. (Coord.). (2006). Historia Global de Venezuela: Vol. I. Venezuela Precolombina y época colonial. Editorial Globe. ISBN 978-980-6427-14-3. Depósito Legal: lf 53220059002280.
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